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viernes, 7 de enero de 2011

Manifestaciones Culturales

El primer y último recurso

El llegar a un desarrollo e interrelaciones culturales tan dinamizados/ acelerados se hace posible el emerger de una respuesta alternativa frente a esa diversidad de voces fragmentarias del mundo. Por fenómenos de masa crítica y saturación, no queda en la vieja cultura de hoy, tal como es y se sostiene, espacio certero donde estar… Eso genera una nueva expresión de la necesidad, y por esto es la tendencia creciente desde hace varios años el integrar, unificar, fusionar/componer para generar una nueva voz, que se pretenda más sincera, para trascender esa incertidumbre.

Este mismo recurso a su vez es posible que se sature, tal como sucede, por devenir una rígida fórmula para escapar de lo desconocido e incontrolable. La aparente plasticidad solo es con respecto a las viejas formas.

Dicho de otra manera: la cultura emergente hoy resulta una re-formulación, un reestructurar los elementos materiales/simbólicos de la antecedente cultura que resulta insuficiente y gastada, llevándolos a un nivel de dinamismo relativamente superior. La nueva cultura emergente es por excelencia autorreferencial para sincerarse en el uso de los artificios, y por esto mismo es que se tiene mayor libertad de reconstruir y valerse de los antiguos fragmentos de desvalorizadas formas, resignificándolos, borrando sus límites, incrementándolos en unidad. Sin embargo, los resultados suelen ser todavía insuficientes e inacabados en un sentido vasto y profundo. Pero es parte del proceso hacia.


Cultura

Cuando digo cultura me refiero, no solo a todo el sistema cultural consensuado de una sociedad… y no solo a las subculturas… sino también los universos culturales individuales, que guardan estrecha relación con los primeros, directa o indirectamente.

Con cultura quiero referirme también a toda forma de expresión de esta: ciencias, institución familiar, filosofía, artes, economía, política, religión, diversos etc.


Incremento del dinamismo

Ese dinamismo se manifiesta en esferas culturales de concepciones globales, dados los fenómenos demográficos y comunicacionales conocidos, por eso de tendencias multiculturales, que equivalen a la disolución de las aparentes diferencias que se buscaba trascender. Las esferas culturales más "tradicionales" siguen subsistiendo en la medida que se mantienen más o menos al margen de aquella nueva concepción, y sin embargo pueden ser influenciadas por caminos indirectos e inconcientes. Pero no es importante si es una u otra la forma, sino lo que significa la situación.

Sea cual sea el dinamismo, relativo al contexto y circunstancia, siempre es la expresión de la búsqueda fundamental del ser humano. Por eso también entiendo cualquier rechazo o apego a formas culturales como la necesidad de aferrarse a sustitutos materiales/simbólicos frente a la irrealización y desconocimiento de lo sutil y esencial del Ser, lo que está más allá de lo subjetivo, la intimidad objetiva.


Devenir cultural

Puede servir, como ejemplo, cualquiera de las desfiguraciones o diversificaciones de los textos sagrados.

La gran mayoría de las instituciones religiosas son tales por las añadiduras materiales/simbólicas que hicieron sobre las Escrituras que ostentan guardar. En un principio, el Conocimiento profundo fue expresado exteriormente mediante las formas culturales correspondientes al espacio, tiempo, contexto en el que emergió. Época, lugar. Un lenguaje acorde a la situación. En la medida que se desentiende el significado profundo de estas particulares producciones, el ser humano confundido se apega a esas apariencias externas y materiales, que en un principio fueron necesarias para su transmisión. Esto por sí solo genera Religión: la necesidad de fundar un sólido templo, instituciones, consensos sociales como pilares de certeza. Y se diversifica materialmente.

Las formas fragmentarias o externas de los textos malentendidos sirven a los hombres ignorantes de todos los tiempos como sustitutos materiales a repetir y reflejar culturalmente, y por lo tanto incurriendo en un empobrecer de la luz original. Desentendimiento, producto de asumir como propia la irrealización e imposibilidad de alcanzar la Paz y Amor verdadero, la sumisión al poder exterior de lo material y denso, en apariencia más certero y concreto. Alguna cultura, adoptada como sustituto artificial, es naturalizada a fuerza de Inconciente. Una perspectiva subjetiva tal que no haga justicia a la naturaleza Conciente correspondiente al ser humano, sigue atada a leyes materiales, duales… y no tarda en mostrar su naturaleza imperfecta y perecedera.

Así surgen todas las imágenes, doctrinas, disciplinas, rituales y ceremoniales, subrogados de la verdadera realización. Así también, dada su materialidad, pierden brillo, se fragmentan y dividen en diferentes ramas. Otra forma de Babilonización.

Lo que en realidad corresponde a todo Ser humano es su naturaleza Conciente, por eso es “hecho a imagen y semejanza de Dios”.


Aspiración fundamental entre los consensos del mundo

El cada vez más evidente fracaso sobre el control sobre lo material y simbólico, pone claramente en duda las viejas formas de conducirse, por sus resultados desesperanzadores y degenerativos. Es por esto que la nueva concepción global emergente tiende a unificar e igualar, en un sentido más profundo, las diversidades culturales entre sí. Exige reintegración. Es notorio en todo nivel: político, económico, social, artístico.

Asimismo, a diferencia del viejo paradigma de la acumulación, la nueva perspectiva insta a compartir. La globalización misma como ideal es una representación de esta tendencia.

La búsqueda primordial es la de integrar, conciliar todas las partes desentendidas, comunicarlas… semejante a la búsqueda por Ser Conciente y Libre. Integrar las partes equivale a reconocerlas como lo que son, tener el control, y hacer libre uso de ellas. Por eso, esta predisposición, tiene dos aspectos. Uno positivo, que es esta tendencia intrínseca del ser humano hacia el auto perfeccionamiento y superación, la chispa inicial, sincera… y otro, el apecto negativo, que es el fracaso de la búsqueda y surgimiento de compulsiones degenerativas dado el “defecto original”. Se vuelve a cometer los mismos errores basales que se pretendía superar.

Estos dos aspectos pueden presentarse simultáneamente... pero dado así, la tendencia positiva primaria no se puede realizar, por el aferrarse a una fórmula, que en definitiva es de realización externa. Es decir, la chispa de lo Conciente está, pero no la realización plena de tal. El fracaso interior de ese logro da por respuesta una vana búsqueda externa, material y simbólica, que por cierto tiempo puede parecer suficiente, pero no tarda en degradarse, por haberse solidificado y ser más des-integradora que conciliadora.


Tendencias

Formar una unidad para lograr un control más integral es la consigna. Empresas multinacionales, tratados económicos internacionales, formas de control globalizado sobre lo material/simbólico, concentraciones... El aspecto denso de la expresa búsqueda por el ampliar de la conciencia, e integración amorosa y pacífica…. porque Conciencia implica tener conocimiento, y entendimiento, por eso control sobre las partes del propio universo subjetivo, y no contradicción.

La tendencia que fundamentalmente es esa búsqueda interna, degenera al no alcanzarse, proyectándola exteriormente sobre las cosas materiales/simbólicas, re-produciéndose los vicios y enfermedades del viejo sistema que se pretendía superar.

El problema surge cuando se olvida la aspiración del bienestar del hombre, por sobre estimar la conservación de esas fórmulas que pretendían elevado objetivo. Reaparecen los peros, las excepciones. Y la injusticia no fue erradicada.

La insuficiencia del sistema resulta peligrosa, por la incertidumbre que conlleva. Entonces surge la compulsión de aferrarse a rígidas recetas, cegándose, negando los defectos o justificándolos, exacerbando las bondades, apoyándose en rituales y ceremoniales que tengan impacto y efectividad material... solo por estar representando comparativamente la solución extrínseca a las viejas recetas obsoletas, y demonizadas.

Así es que eventualmente los sistemas de los hombres del mundo están destinados a colapsar, porque estando bajo el orden natural del Todo, y mientras no se dignifique la naturaleza Conciente, lo que en sus producciones sea falso o equívoco está destinado a perecer.

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Es cuestión entonces de discernir entre lo que es la “herramienta cultural”, y el objetivo pretendido de esta, que es la búsqueda universal del Ser humano… Por eso es importante ver y entender lo que comparten todas las diversidades, comprender que el Ser humano es el punto de encuentro entre los aparentes inconciliables. Conciliar los opuestos, para disolverlos.

Hace falta no sobreestimar los actuales exteriorizaciones de cambios sociales y caídas de paradigmas, ni creer que algo va a mejorar por el hecho de que simplemente esto ocurra. Lo Conciente e Inconciente siempre fueron los mismos sea hoy o hace cientos de años. Que siglos de Sistema parezcan derrumbarse solo habla de la saturación de una forma de sostener el mismo. Que no equivale a que las nuevas formas sean la salvación, sino solo la expresión de esa Búsqueda o necesidad de cambio.

La verdadera respuesta tiene que ser conciliadora, que no caiga en idolatría o demonizaciones. La respuesta está en el entendimiento del pasado (y sobre todo del presente, que es el punto de convergencia y lugar de acción)… y definitivamente no en la destrucción reaccionaria de todo lo heredado. Donde no se comprendieron los aspectos duales de una misma manifestación, solo se cae en la misma dualidad.

jueves, 22 de julio de 2010

(reflexiones informales 3)

Ese cambio de patrón en los sueños q tuve esta noche, me dan a entender la posibilidad del cambio, de plasticidad mental… y más allá de la subjetividad propia de mi actual estructura con sus áreas oscuras, la artificialidad que implica para lo que en realidad soy.
Creo que el haber estado en parte con una disposición de mi tiempo facilitando el estar más conmigo mismo me permitió poder entenderme más, comprender más… pero también explicitarme cosas… por eso ayer a la noche después de tanto vislumbre se vino una noche psíquica, y al soñar con tanta turbiedad y densidad, es q me dio a entender que algo había cambiado, q podía ver algo más… pero porque esa carga particular en mis sueños no tuvo que ver con lo q me pasó en el día, sino con algo que ya estaba como dado por sentado en mi, invisibilizado… como si se tratase de un viejo recuerdo olvidado.
En contraste con todo lo que había entendido durante el día, emergió en los espacios más plásticos de lo onírico lo que antes no podía ver… toda esa violencia y malestar (y a pesar de eso tuvo un parcial rico gustito de realización). Necesitaba expresarse y se lo permití. Que más hay? A qué hace referencia?
No se trata tanto “de dónde viene”, sino primero “la actitud conciente q tengo q sostener”. Es una afirmación, y una certeza, después de la pregunta “quién soy?”. Me había empezado a encaminar por el camino correcto… y eso implicó q se revelaran estratos más profundos... o cosas que "sabía", pero olvidé. De acá en más puedo quedarme en inercia, en ese lugar post-vislumbre, y seguir oscilando… o entender que es justo la intención conciente de ir hacia esa libertad psíquica la que me llevó a tener vislumbres… y no el vislumbre en si (porque este hace necesaria una oscuridad de la cual depender para tener esa realización parcial aprendida como lo más elevado).

No debería más buscar los vislumbres, sino proyectarme de manera conciente en forma absoluta, para que “todo” devenga conciente. En la medida que aspire a esos resultado parciales como seguridad de éxito y bienestar -como podría ser el redescubrir algún olvidado recuerdo en particular- el núcleo patógeno no puede ser erradicado… porque no se trata de depender y entregar mi poder de decisión a esa certeza sobre la materialidad de las cosas, de lo ocurrido (pasado) instituido como un hecho material y también simbólico… y tampoco es esperar, proyectándome hacia un futuro que aún no es… y Si constituirme solo en el hoy, dignificar lo conciente en el presente, porque este es el primer y último espacio/lugar donde soy, vivo, y puedo hacer cosas. Y no es una metáfora, es literal: un tiempo eterno, el hoy donde siempre estoy convergiendo.

domingo, 16 de agosto de 2009

(más fragmentos)

Por qué debo estar escribiendo esto? Muchas veces me puse a pensar en la inutilidad de las cosas… no por si mismas sino que la manera, sea cual sea, en la que me exprese o actúe sería limitada inconsistente y enferma, parcial… Porque tenía la perspectiva desesperanzadora de que eventualmente los conocimientos y nuevas perspectivas que puedo vislumbrar, terminarían perdiéndose en la estructura del aparato psíquico enfermo, terminarían formando parte de la constante tensión miedo dolor y apego… y por eso me resultaba inútil; todo conocimiento invalidado y pervertido, los términos o creencias convertidos en objetos de idolatría, y una “historia de éxitos y certezas”…

Sin embargo tampoco debo adoptar una actitud pasiva, es casi lo mismo al final, porque de todas formas la equivocación va a estar... no debería temer fallar o ser parcial, porque es obvio que aún estoy fragmentado.

Sigo avanzando.

Detrás de las palabras e imágenes, mi propia mente (enferma) es la que teje nudos dada la confusión; me identifico con esos límites y cargas, poseyendo el dolor como trofeo de justificación de mis miserias.

La enfermedad es una estructuración repetitiva a la que recurrimos como refugio de la verdadera crisis interna. Nos tensamos, nos contorsionamos, nos doblamos torcemos, nos inflamamos nos bloqueamos para contener, aguantar. Afirmamos la herramienta, negamos la independencia.

La verdad es que al menos podemos optar por tomarnos para bien los momentos de crisis, donde se vuelven explícitamente posibles demoliciones y liberaciones, actuales, presentes. No es el resultado, sino la actitud y voluntad en el ahora absoluto que debemos tener por sobre lo que pensemos percibamos o sintamos.

Luego de cada éxito y liberación tras un turbar del corazón, pueden ensombrecerse los descubrimientos o hazañas mentales... no debemos buscar desesperadamente la repetición de ese tipo de vivencias extremas, no debemos apegarnos a la abundancia de la liberación.

Y también podemos elegir pensarnos bien en los momentos posteriores a esos “picos de conciencia”…

Solo es cuestión de sentir y permitir revelárnoslo, aunque duela, porque eso también lo vamos a dejar/soltar. NO debería ser peligroso dentro nuestro reconocernos. No presupone tener que buscar las crisis/turbulencias/excitación/descontrol como representantes de la liberación, porque apenas son un síntoma, una expresión. Así un férreo control y represión también lo son.

No busco el caos, aunque este puede presentarse. No es descontrol, no es dejarse llevar como una hoja… tampoco es aferrarse ni forzar. Sino ver y entender por qué estoy llevando esta actitud. Por oposición a la perfecta actitud mental.

Es comprender lo que es el devenir y la multiplicación de la realidad o existencia (la abundancia), y por oposición comprender la división y degradación (muerte)… aceptar las dos.

Por todo esto, a diario puedo decidir estar con los “ojos abiertos” y si se presenta la “oportunidad” reconocer la paulatina saturación en el pensar, cómo alrededor de una certeza, o mejor dicho de una idea o emoción que considero “elevada”, construyo otra vez el mismo esquema rígido y basado en el miedo, dolor y frustración, que es lo que identifico erróneamente como parte de mi identidad. Me revela que aún continúan arraigados los mismos conflictos básicos. Y lo más evidente es que esa falsa seguridad ni siquiera alivia el padecer, sino que lo incrementa.

Es poder observar cómo el éxito y sus bondades puedo estar convirtiendo en una testaruda seguridad, observar como me idolatro a mi mismo por ser poseedor del logro… para reconocer los motivos que me llevan a turbarme y perderme... el reconocimiento supondría la disolución de esa idolatría y falsa seguridad, y por esto es posible experimentar desnudez y aparente vulnerabilidad, las cuales también debo observar tranquilamente para superar y disolver... porque nada más me fui al otro extremo, después de desenmascarar... de rey a indigente... no es para quedarme ahí cómodo y sentirme desgraciado o débil, haciendo otra vez de apenas un estado o sensación otra certeza parcial en la que me vuelvo a escudar, que uso como justificación de la incapacidad frente a los límites que me encuentro... esa inseguridad y miedo era precisamente lo que quería evitar y ocultar, y por lo cual desesperadamente buscaba armarme y solidificarme.

No tiene sentido seguir escapándose de uno mismo.